Humanidades como arma

Ilustración: Ana Leal (IG: @imaginariann)

Cuando me dieron la oportunidad de escribir en esta revista tuve muchas ideas en mente. Tras reflexionar sobre mi vida como estudiante de las disciplinas humanísticas y darme cuenta de todo lo que han influido en mi vida, me he visto obligada a escribir sobre la importancia de las humanidades. Sobre todo, en un mundo que cada vez siento más deshumanizado.

La realidad es que vivimos en una sociedad en la que las letras siempre han estado relegadas a un segundo plano y que se han considerado como la rama fácil. De hecho, en muchísimos institutos se está dejando de impartir griego o literatura universal, y la filosofía ha dejado de ser una materia troncal para ser una optativa.

Hay que tomar consciencia de que las disciplinas humanísticas nos hacen entender cómo somos o por qué actuamos de una determinada forma.

Desde aquí, os quiero lanzar varias preguntas para que reflexionéis sobre ello, ¿quién no ha leído un libro con el que se haya sentido totalmente identificado?, ¿quién no ha visto una obra de arte o ha escuchado una pieza de música y se ha emocionado inexplicablemente por lo que le han transmitido? En definitiva, estas disciplinas engloban todo aquello que se relaciona con el ser humano, con su pensamiento y su forma de desenvolverse en el mundo que le rodea. Eso tiene que ser importante.

En mi caso, el latín y el griego me ha mostrado nuestras raíces, el origen de nuestra cultura. No olvidemos que Grecia y Roma son la cuna de filosofía, la medicina y el derecho, entre otras disciplinas. La historia enseña una gran parte de todo lo que el ser humano es capaz de hacer, tanto para bien, como para mal. Si no tenemos presente nuestra historia, repetiremos todos los errores que en algún momento se cometieron. Por otro lado, la filosofía permite ver más allá del mundo en el que vivimos,planteándonos esas cuestiones que todos hemos tenido en algún momento de nuestra vida y, sobre todo, nos da la herramienta para poder resolver esas preguntas. La música, las artes escénicas, las lenguas, el arte en general,toda disciplina humanística nos ha precedido y nos está formando.   

Si lo pensamos, las humanidades, en manos adecuadas, son un arma bastante poderosa, ya que nos aportan lógica y visión crítica. Nos invitan a buscarlas distintas perspectivas de un mismo hecho. Esto, nos forja el pensamiento,nos construye. Si recordamos, a lo largo de la historia, siempre se han temido los libros. Cada vez que ha habido una época de represión, una de las primeras cosas que se ha hecho, ha sido quemar los que no eran adecuados a ese sistema. Yes que, tener el conocimiento de nuestra parte, puede hacer que nos acabemos rebelando contra un sistema que nos oprime.El conocimiento es una de las llaves hacia la libertad.

Pero ¿qué podemos hacer para aportar nuestro granito de arena? Hayamos estudiado letras o no: leamos, todo lo que podamos, contrastemos todas las informaciones que nos lleguen, veamos todas las opciones y barajémoslas antes de forjar nuestro pensamiento.

El hecho de que nos presenten las humanidades en bachillerato es algo positivo y necesario, ya que en esa etapa,entre los dieciséis y los dieciocho años, tenemos una edad en la que ya empezamos a ser conscientes de lo que pasa en el mundo y es cuando nuestro pensamiento crítico comienza a florecer. Es una edad ideal para encontrarnos con la filosofía, con las raíces de nuestra cultura, perfecta para conocer de dónde venimos y a dónde hemos sido capaces de llegar.

Pero, si ya ha pasado esa época para ti, no pasa nada: Fórmate por tu cuenta, lee, analiza, investiga, haz todo lo posible para saber más del mundo que nos rodea y sobre todo, qué puedes hacer tú para cambiarlo.

Desde aquí me gustaría proponer que dejásemos a un lado la división entre ciencias y humanidades, ambas disciplinas son válidas y ninguna debe suplir a la otra. Son igual de necesarias y complementarias.

Las ciencias nos ayudan a mejorar nuestra forma de vida, nos proporciona las herramientas necesarias para que vivamos más y las humanidades hacen que esa vida tenga sentido, proporcionándonos cultura y curiosidad por el mundo que nos rodea. En definitiva, las humanidades se encargan de darnos un motivo para que estemos orgullosos de estar vivos. No solo hay que alimentar el cuerpo para considerar vida nuestro día adía. Una persona puede ser de ciencias y a la vez interesarle la historia,al igual que cualquiera de letras puede estar atraída por las matemáticas. Así que, dejemos de lado los estereotipos de que unas son más fáciles o útiles que otras y empecemos a construir un mundo mejor desde el conocimiento.

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